Trigesimo Domingo del Tiempo Ordinario.

Queridas Hermanas y Hermanos,

   Esta semana tenemos los últimos días de Octubre que terminan con Halloween, y luego celebramos Todos los Santos el primero de Noviembre, y el 2 de Noviembre oramos por todos nuestros fieles difuntos, lo llamamos Dia de Todos los Fieles Difuntos. En cada Misa, nuestras oraciones siempre incluyen a los miembros de nuestra familia que fallecieron, pero en Noviembre oramos por ellos en particular, visitamos las tumbas y cementerios. Siempre permanecemos en comunión de amor con aquellos que han fallecidos de nuestras familias. Seguimos amándolos y ellos continúan amándonos desde el cielo.

   Halloween, con su tendencia cultural sigue promoviendo el lado oscuro y aterrador de la muerte y los personajes oscuros. Como sabemos, el diablo y los angeles malos son reales, y no debemos bromear ni burlarnos de ellos. Son mas inteligentes que nosotros y quieren que nos vayamos al infierno con ellos. Debemos ser prudentemente respetuosos y temerles, pero nuestra dedicación debe ser a Dios y a los angeles buenos y santos, que nos ayudan a alcanzar la salvación. Nuestro enfoque como cristianos debe estar en Todos los Santos y el ejemplo de sus vidas. En ellos celebramos la luz y las personalidades de Dios, que nos acercan a Dios. Por otro lado, debemos recordar que todas las culturas tienen referencias a lo oscuro y lo aterrador, pero lo importante es equilibrarlo con los buenos y felices, ese es el máximo ganador en la fe y tradición cristianas.

   Oramos por Todas las Almas, a quienes encomendamos a la Divina Misericordia, pidiendo a Dios su rápida admisión al cielo, si estuvieran en el purgatorio por alguna razón de pecados no arrepentidos, o cualquier asunto incluso, o injusticia de esta vida que las retendría, hasta que otros hagan la debida reparación por sus intenciones.

   Se nos anima a orar, a hacer sacrificios y ofrendas en nombre de los Fieles Difuntos, pidiendo la misericordia de Dios para ellos. El mejor regalo espiritual que podemos darles es ofrecerles una intención de Misa. Podemos hacerlo para la novena de Misas de Todas las Almas, o individualmente para una persona en particular. Debemos ofrecer misas por nuestros seres queridos fallecidos durante el año, por ejemplo, en su cumpleaño o el dia de su fallecimiento. Nuestro recuerdo es nuestra expresión de nuestro amor por ellos y nuestro deseo de estar en comunión con ellos después de nuestra muerte. Al orar por ellos, los fieles difuntos interceden para que obtengamos el cielo. Se llama Comunión de los Santos, una Comunión con los que ya están ante Dios.

   En el Evangelio de este Domingo, hemos encontrado a Jesus haciéndonos lo mas sencillo posible, comprender los requisitos de la salvación: Amar a Dios y al prójimo como a uno mismo. Ese es el resumen de la enseñanza de la Biblia. Esto es, en términos mas breves, lo que debemos hacer para ser salvos. Dar espacio a Dios en nuestra vida, buscar la misericordia de Dios y tratar a los demás con bondad, es un camino de salvación, es una forma de responder a Cristo y a la revelación del amor de Dios.

   Parece tan simple como puede ser y, de hecho, no es demasiado difícil para nadie hacerlo. Es suficiente admitir nuestra necesidad de Dios y abrir nuestro corazón a los demás con bondad. Parece tan fácil y solo requiere un poco de buena voluntad. A veces puede que nos hagamos la vida muy complicada o difícil en nuestras relaciones, pero podria ser muy simple si lo quisiéramos.

   Señor, ayudanos a responder a la sencillez de la llamada evangelica. Como dijiste: ”No vine para que me sirvan, sino para servir, y para dar mi vida en rescate por muchos”, ayudanos a tener la misma actitud y enfoque de la vida, para que podamos ser dignos de tu amor y del cielo.

¡Que tengan una buena semana!

Dios les bendiga siempre!!!

P. Stan